jueves, 2 de octubre de 2014

CENTRO DE EX ALUMNOS LICEO SAN FRANCISCO

SALUDO AL LICEO SAN FRANCISCO.

Se nos pasó la niñez entre juegos, sueños y fantasías, entre cordeles de saltar, el tejo de piedra lisa, la cajita de crema lechuga como tejo, la papaya, el corre corre la guaraca, y tantas rondas infantiles. Los niños jugaban sus juegos bruscos, alternados entre trompos, bolones y bolitas, el caballito de bronce, la pelota de goma. A veces mezclabamos los juegos con inocencia entre hombres y mujeres.
Siento en mi memoria, al Cura Lantadilla, al Padre Meza, al Padre Boggia, al Padre Arroyo, el Padre Risco, a los Hnos; Brusch, Zamarano, Arriagada, Francisco Antonio, la Hna Lucia, Hna Rita, fueron muchas las personas que nos ayudaron a crecer, tiempos en que lo más importante no eran los 7 en la Libreta de Notas sino el amor a lo que se hacía y al cómo se lograban los objetivos.
Tuvimos un bosque único, hermoso, quedaba al costado del convento, ¡oh que recuerdos me vienen a la memoria...! era el premio soñado de fin de año, un premio al esfuerzo, al compañerismo. En aquellos tiempos no existía el Bulling, la camaradería era verdadera. huelo aún la leche ahumada cocida en un fondo inmenso, mi recuerdo a la señora Sara atendiéndonos. Fuimos niños sencillos, sanos de espíritu, con deseos de triunfar y generalmente así ha sido, nos criamos con disciplina, constancia, valores humanos, el respeto por los otros, sin individualismos, sin egoísmos. Amábamos lo poco que teníamos. Los sacerdotes, las religiosas, los profesores se entregaban a la causa con amor por lo que hacían, entre ellos la señorita Carmen Ghiardo, Don Pedro Isla, la señora Amada, etc.
El colegio era particular, lo financiaba la Congregación Franciscana, gracias señores por todo vuestro esfuerzo y constancia, porque dentro de la humildad nos dieron grandes espacios de recreación. Como olvidar el Teatro La Granja, era nuestro lugar de encuentro durante los fines de semana. Para muchos de nosotros la escuela era nuestra vida, nuestro refugio. Es en La Granja donde nos desarrollamos física y espiritualmente.
Recordando todo pasaríamos horas y horas, todo está en la memoria colectiva, somos de la generación 66 al 75 más o menos. Nombrarlos a todos es imposible pero vaya un recuerdo para los que ya se fueron sin regreso, los que no están aquí porque partieron al extranjero, por los que no saben de este hermoso encuentro. También por las generaciones de antes y después de nosotros, y especialmente por el alumnado que año a año va llegando a esta organización de ex alumnos.
Siento un orgullo muy grande por haber estudiado en este gran colegio, el que partió siendo un colegio de campo, tal vez sea la naturaleza la que nos convoca a seguir cerca del amor a este bello recuerdo. Gracias a cada una de las personas que ha tenido la oportunidad de vivir esta gran experiencia de vida.
Feliz Aniversario Liceo San Francisco... que el señor bendiga esta organización tan nuestra.